¿Por qué las visitas de mi web no convierten?

Esto ocurre porque no conoces a tu cliente ideal, no lo tienes identificado y bien definido y no le hablas directamente a él.

Seguro que crees que lo tienes todo bien. Una buena web, bien bonita, bien estructurada y hasta con un buen SEO. Eso, en principio, está muy bien, pero tu audiencia entra en tu web y se va.

Si te está ocurriendo esto está claro que algo falla. Tienes un problema de identidad. No está hablando correctamente a tu cliente ideal y éste al no verse identificado se marcha, y seguramente nunca más volverá.

¿Qué está pasando? Te está fallando el copy visual y verbal  de tu página. Tus imágenes y textos no son claros para tu cliente, no transmiten el valor  de lo que haces y no convencen  a nadie para comprar tus productos o servicios. Mira lo bueno de esto, ahora ya sabes que puedes empezar a corregirlo, ¿no te parece?

La clave de los textos que convierten a visitantes en nuevos clientes

Seguro que te ha pasado: escuchas una canción y parece que habla de ti. Atrapa tu atención por completo y la escuchas una y otra vez. ¿Verdad?

Esta es la sensación que busca el copywriting. Que la persona que llegue a tu web se vea reflejada en cada palabra, se sienta especial y quiera volver una y otra vez.

Conocer a la persona que puede comprar lo que vendes, más conocido como cliente ideal, y ponerte en sus zapatos es la diferencia entre que tus productos o servicios se vendan solos o que tus palabras suenen vacías.

Cada vez que te sientes a escribir tienes que preguntarte:

¿Para quién escribo esto?

Porque tu cliente ideal es quien puede hacer que tu negocio sea rentable. El objetivo de todos tus textos tiene que ser despertar su atención y su interés.

Encuentra y define a tu cliente ideal para dejar de escribir textos que no emocionan

A estas alturas puede que estés pensando, “todo esto suena muy bonito pero, ¿por dónde empiezo?”. Lo primero es encontrar a tu cliente ideal, también conocido como lector único en el mundo del copywriting.

Es ese cliente que valora lo que haces y necesita urgentemente lo que vendes. Además, la personalidad de tu marca encaja con sus valores como un guante. Por eso está encantado de pagar por tus servicios.

Si tienes trato personal con tus clientes, es esa persona con la que haces clic desde el primer momento. Dentro de tu listado de clientes habituales, hay unos que te gustan más que otros, ¿verdad?Es ese cliente que te lleva a pensar “ojalá todos fueran así”.

Hacer una radiografía de esta persona es el primer paso de cualquier estrategia de marketing digital efectiva. Y en los textos de tu web y de tus anuncios aún más. Porque en Internet no tenemos tiempo para que las marcas nos aburran hablando de lo buenas que son. Queremos que nos hagan sentir especiales.

¿Ya tienes en mente la imagen de tu mejor cliente? Es el momento de que conozcas mejor a esta persona. Saca papel y boli y empieza a apuntar:

  • ¿Quién es?
  • ¿Qué edad tiene?
  • ¿Dónde vive?
  • ¿Cuál es su nivel de ingresos?
  • ¿A qué se dedica?
  • ¿Tiene familia?
  • ¿Qué cosas le importan?
  • ¿Cuáles son sus intereses?
  • ¿Qué preocupaciones tiene?
  • ¿Qué tipo de contenido consume en redes sociales?
  • ¿Cuáles son sus marcas favoritas? ¿Por qué?
  • Cuantas más respuestas tengas, mejor sabrás qué teclas tocar para llamar su atención.

Un sencillo cambio que puedes aplicar en tus textos desde hoy mismo

La clave del copywriting es CONOCER

  • A ti mismo, a tu marca
  • A tu cliente

Sin hacer este ejercicio de preparación, el copywriting no funciona. Porque cuanto más específico seas en tus mensajes, más convincente serás.

Fíjate qué diferencia entre estos textos:

Tenemos los mejores grifos del mercado
Gasta un 30% menos de agua con nuestros grifos de bajo consumo
El primer mensaje está centrado en la marca. Es egocéntrico y ambiguo.

El segundo mensaje está centrado en el principal beneficio para el cliente. Además, es específico, lo cual le da un plus de credibilidad, lo que se define prueba social. No es lo mismo decir “ahorra agua” que “ahorra un 30% en la factura del agua”.

Por eso tienes que dar detalles de lo que puedes hacer por tus clientes. Se trata de hacerles ver cómo va a mejorar su vida si compran lo que les ofreces.

Así que toma nota: los textos ambiguos no son creíbles y no venden. Te invito a abrir tu web en otra pestaña y empezar a buscar cualquier mensaje que se pueda concretar.

Despierta las emociones de tu lector único para que realice la acción que le pidas en cada momento

Ahora que ya sabes:

  • quién es tu cliente ideal y cómo se comporta
  • la importancia de escribir mensajes centrados en el beneficio
  • que los textos específicos funcionan mejor

Tienes que dar un paso más. Ha llegado el momento de saber cómo conseguir que se interese por lo que haces. Te invito a seguir con este siguiente ejercicio.

Mi cliente ideal quiere… (escribe aquí qué es lo que tu cliente quiere conseguir con respecto a lo que vendes)

Su mayor objeción es… (escribe aquí cuál puede ser el mayor freno para que compre tu producto o servicio)

Mi producto o servicio resuelve su problema de… (describe cuál es el problema que tu producto o servicio resuelve)

Debería comprarme a mí (y no a mi competencia) porque… (¿cuál es el valor que aporta solo tu marca y que nadie más puede copiar?)

Te pongo un ejemplo para que lo veas más claro. Imagínate que hablamos de un nutricionista que presta servicios online.

Mi cliente ideal quiere… mejorar su estilo de vida para sentirse mejor.

Su mayor miedo es… empezar una dieta extrema que no va a poder mantener en el tiempo y que tenga efecto rebote.

Mi producto o servicio resuelve su problema de… saltar de dieta en dieta sin conseguir generar hábitos duraderos en el tiempo que realmente mejoren su salud.

Debería comprarme a mí (y no a mi competencia) porque… no le voy a hacer promesas imposibles y me voy a centrar en generar hábitos saludables que pueda mantener a lo largo de los años.

La hora de la verdad, ¿Qué piensan tus clientes sobre lo que vendes?

Ahora te toca a ti. ¿Cuáles son los miedos de tus clientes? ¿Cómo puedes ayudarles a superarlos? Dedica unas horas a reflexionar sobre todo esto. Y si tienes ocasión de hablar con clientes reales, ¡mucho mejor!

Te invito a que mandes un email a un listado de clientes con los que has trabajado para que respondan a todas tus preguntas. Si te da miedo molestarlos, puedes ofrecerles un descuento en su próxima compra.

Si has llegado hasta aquí, ¡enhorabuena! Tienes mucha más información sobre las motivaciones de tu cliente ideal.
¿Te has dado cuenta de cuánta información estás sacando con estos ejercicios? Te leo en los comentarios.